lunes, 8 de septiembre de 2008

Así me siento

Casi siempre miro todo con mucha atención. Nunca me ha gustado ver que no capto lo que me rodea, y siempre intento ver cada día diferente, nunca igual; la monotonía siempre ha acabado conmigo, y la única solución es mentirme creyendo que los pequeños detalles hacen que sea diferente, aunque no es cierto. Sé que de aquí a una semana no recordaré detalles, y simplemente será un recuerdo como el de hoy, o el de mañana.

Me da asco no poder vivir cada día como una nueva aventura, aunque lo intente nunca lo consigo. Soy aquel que hace planes de futuro para prometerse cosas a sabiendas de que nunca las cumplirá. Soy aquel, que cuando mira hacia delante sólo ve un presente igual, y no un futuro sin igual.
Soy una espina en la garganta del mundo, siento que molesto y que estorbo en todo lugar. Al parecer mi sitio se encuentra apartado del plato, ahí, a la espera de ser destronado a la basura del mundo.


En esta fase de mi vida todo gira muy rápido, cambios abismales acaban de llegar a mí, y no se como afrontar ninguno. Debieron de perder el manual que llevaba bajo el brazo cuando nací, porque esto es demasiado complicado. Amores, estudios, trabajo, amigos, amigas... hago recuento de lo que he perdido este año y me quedo atónito. Trece amigos y 9 meses de estudio tirados a la basura, y sin trabajo ni futuro alguno por mis escasos estudios... ¿Y qué tengo que hacer? Ahora estoy aquí, sentado, ahogado por todo y con temblores en todo el cuerpo, por culpa de tener tantos nervios se me cae el pelo, me mordisqueo las uñas constantemente y fumo como un carretero... Pero en todo esto no hay ninguna solución. Lo único que consigo es olvidar por unos segundos lo... lo poco que tengo.

¿Quién me soporta? Lo único que necesito para sentirme vivo es saber que he ayudado a alguien, y últimamente siempre que lo intento acabo siendo mal interpretado... ¿Será que el mundo no acepta ayuda alguna y yo soy un inepto por creer que la mía es distinta, que será aceptada y que es lo que necesita quien yo creo? Almenos... joder, dame pie a corregir lo que he fallado.

El otro día me dijeron algo muy curioso: "Crees tener razón cuando no la tienes, hablas de lo que no te incumbe". Si me incumbe es porque te conozco, por preocupación y por aprecio. La razón no existe, no es más que una utópica palabra para hacernos creer que somos capaces de tener algo inalcanzable, y lo único que sé es lo que puedo llegar a interpretar, y ni eso es cierto, pero almenos es algo. Añade más a la lista de amigos perdidos en 15 minutos de conversación... tres más llenan el saco. Ahora solo me queda esperar a que mi sombra encuentre algo mejor, porque parece que ya nadie me soporta.

¿Me quedará mucho por vivir? Cada día me levanto pensando en cuando llegará mi fin... estoy loco por el mundo, por creer que puedo cambiar algo sin saber siquiera realmente qué está mal...



...quizás el único problema sea yo...

miércoles, 20 de agosto de 2008

He caído bajo, muy bajo.


Siempre he mentido a todo el mundo. He culpado y he empezado a perder amigos, por no saber afrontar mis propios delitos. Dejar que temas inverosímiles hagan creer a los demás que para ti son importantes te carcome por dentro, créeme. Y ya no se que hacer. Me miro al espejo y no me reconozco, han pasado tantas cosas en tan pocos años, he pasado tantas penurias en tan poco tiempo; descubrir cómo puedes llegar a ser, con la incertidumbre diaria de si hoy será el día donde aparecerá la parte pútrida de tu ser, es agotador. Intentas que salga, alguna vez, para por fin acabar de una vez por todas contigo mismo. Pero nunca aparece. En cambio, en los momentos de olvidar, cuando la felicidad irradiada de tu persona puede alegrar a los demás, en aquellos instantes, llega como una idea lejana, que aparece de la nada y te marea hasta hacerte perder el equilibro.

Parece que aunque nunca salga a flote, siempre se encuentra en la capa más superficial del subconsciente. Y me mata, me mata muy, muy lentamente, la idea de que algún día, tendré que matarme para poder rienda suelta a mi alma, y dejar la tierra que destruye mi persona, la que acaba con todo lo que poseo, la que antes era rica para sembrar, y ahora se ha vuelto viscosa incluso, para caminar por ella; para poder así, quizás, vivir feliz en otro lugar.

Siento que muero en cada aliento. Cada respiración dada parece que arranca una porción de mi alma. Siento tantas cosas, y a la vez me gustaría sentir tantas otras. Cada momento que vivo, siento que sea uno menos por vivir, y no una experiencia por repetir; y esto no me ayuda nada, a intentar vivir en armonía.

Desearía poder decir tantas cosas al mismo tiempo, tener mil verbos y que todos dijeran algo distinto. Poder expresar los sentimientos sin tener que decir ninguna palabra, explorar los rincones más inhóspitos de la psique, acabar con todos aquellos malos tragos que te han amargado en algún momento dado, pero guardándote la experiencia que te han aportado. Te gustaría tanto expresar lo que sientes con una sola mirada; que el mundo fuera color de sentimiento, y no un sufrimiento vivir uno de ellos.

Vive en paz, me dijeron, vive sin pensar, pienso y deseo.

miércoles, 11 de junio de 2008

He vuelto a caer,
en un pozo sin fondo,
sin siquiera existir un hoyo.

He vuelto a caer,
por pensar en ti,
por quererte sin fin.

He vuelto a caer.
y permanecí ahí
a la espera de un sí.

Permanezco ahí
a la espera,
de encontrarme a mí
y de encontrar el momento
de quererte sin fin.

viernes, 25 de abril de 2008

Si en ese momento...

Aquella tarde en la biblioteca sentía recorrer el escalofrío al mirarla por todas mis venas, sentía un miedo irracional a aguantarle la mirada, a siquiera permanecer mirando sus pupilas más de un par de segundos. Intentaba por todos los medios hacer que pasaba de ella, no mirarla cuando pasaba por al lado, o sencillamente hacerme el despistado en mis neuras cuando notaba que me clavaba la mirada… no, no podía aguantar más.

Esa misma noche, tomando algo en un bar con varios amigos más sentí el amor rasgar mi corazón, dejándome con el ardor natural de una herida con sal.
Salí fuera, huyendo de aquella mujer con preciosos ojos, y mejillas rosadas. Fumaba un cigarrillo mientras me imaginaba que me fumaba aquel dolor contenido, eso, llamado amor, que todos sufrimos en algún momento, en un oscuro silencio.

“Porqué me pasa esto. No lo sé. Siento perderte en cada risa, en cada abrazo y en cada juego con otro; aunque no sea cierto. Siento celos de no ser él, de ser como soy, siento perder incluso la sombra de tus pasos, cuando andas delante de mí. Camino cabizbajo siempre, lo sé, pero no tengo valor para decirte lo que siento, para llamarte por tu nombre y decirte que adoro tus ojos, tu sonrisa, y tus miradas incomprensibles. Te quiero. Creo que nunca lo había sentido, ni siquiera me había dado cuenta de que eso existía. Soy un pez pequeño, un recién nacido dando un paseo en el océano índico, intentando encontrar la manera de nadar con las corrientes, y no contra marea. Siento, de veras, contarte todo esto. Pero hace ya demasiado tiempo que pienso en qué decirte y en qué momento. Ninguno es perfecto. Quizás aquí, ahora, en la oscura noche te confunda más aún. Puede que me cojas miedo, al escuchar esto de un corazón que parecía de hielo. Y lo entiendo. No es que temiera tu reacción, es que me daba miedo hablarte de todo esto. Y lo siento, de veras, contarte todo, todo esto. No, no digas nada, sólo quiero que seas tú misma, que te olvides si quieres de mí, y me dejes que esto se me pase, poco a poco…”

Y el cigarro se consumió, igual que mis ideas, igual que aquel bonito discurso que salió del corazón. Volví al bar, dándome golpes el corazón por ser un cobarde y no afrontar nada con valor. Un, dos, tres, cuatro… se acabó.

lunes, 7 de abril de 2008

Amor perdido. & meme

Mis latidos se aceleran, mi corazón se agita con fuerza, mi respiración no capta oxígeno… quiere parar ya. Por ti, amor, por ti, cariño, por sentirte a mi lado y poder abrazarte con delicadeza haciéndote sentir frágil y segura al mismo tiempo… Y con amor te desnudaré, te querré y lo repetiré en el amanecer y el atardecer, en la noche y en el día; a cualquier hora que estés a mi lado… porque contigo, todo da lo mismo, simplemente quiero sentirme vivo mientras tu corazón late por los dos; oh, cariño, te hecho de menos sin haberte siquiera rozado. Xq el miedo te hace decir cosas y hablar demasiado, te hace tatarear la canción del supermercado y hacerte feliz, mientras deambulas por la vida, sin mí…


¿Mi peor día, Elektra?

Aquel cuando la luz solar matinal no me ilumina...

domingo, 23 de marzo de 2008

On.

El tiempo pasa y mis penas continúan aferradas a mí, continúan caminando por los senderos de mis arterias y venas; alcanzan el horizonte finito de mis pies y mi cabeza, y me arrebatan cualquier esperanza de vivir la vida con buena expectativa...

Estoy enamorado del sentimiento de ser amado, ¡joder! Los sueños se columpian por el umbral de mis recuerdos, juegan juntos a policías y ladrones, intentando conseguir encarcelar para siempre a los sueños más juguetones... Callo para siempre, me dije. Vete, olvídate de tu vida y lánzate al vacío; intenta vivir, aunque sea el momento. Nunca lo hice.


¿Demostrar? ¿Ocultar?

Decidí lo segundo, por miedo, no hay más. Y ahora me arrepiento de haberlo hecho, de haberlo hecho continuamente… y de temer al propio amor, al que tanto anhelo…

viernes, 15 de febrero de 2008

M.

Sarcástico, misterioso, amigable… Casi parezco un anuncio de contactos de un periódico.
Siempre intenté no llamar la atención, pasar desapercibido a todo el mundo; era la llave de una cerradura olvidada, o una colilla en una rambla. Había sido usado durante poco tiempo, y consumido más rápido de lo deseado.
En el fondo siempre me dio igual, consumirme en mis pensamientos y razonamientos era mi hobby desde hacía años, y pensar que había sido querido u odiado me reconfortaba. Al menos mi corazón había sido escuchado en algún momento.


Seguramente debería haber escuchado los consejos: aquellos que tu madre te da, que tu mejor amigo o amiga en un momento de tu vida te suelta sin más, o haber escuchado a la chiquilla de al lado cuando me dijo que la vida es un remolino, y que la solución no es pararse a vomitar, es intentar aguantar hasta el final.


Hoy me doy cuenta de todo. Es día de reflexionar, como decía un amigo; de pararse a pensar y no dar marcha atrás cuando empiezas a hacerlo, cuando te invade la sensación de obviedad en tus razonamientos, de que ya lo sabías, aunque nunca te habías parado a pensarlo con calma. Y así me siento, como una obviedad en la vida, soy algo que pasó hacía tiempo, aunque aún nadie me había dicho nada. Quizás esto es sentirse adulto; puede que por eso de pequeño siempre me dijeran que aprovechara el momento, que no volvería a sentir nada igual.

Creo que estoy consumido. Mi corazón me habló el otro día, me dijo que está arto de latir por alguien que no sabe aprovechar lo que hace por mí. Quiero acostar a mi corazón, dejarlo descansar una temporada, que deje de latir, que la sístole y la diástole cesen, que sueñen sus sueños sin que estén sujetos a mí...